miércoles, 19 de diciembre de 2012

Abuela...Te echo de menos

Abuela, te echo de menos, echo de menos todo de tí, esa sonrisa, esos chistes, esos motes que le ponías al yayo, esa vitalidad, esa fuerza, ese carácter, que por cierto ya se de quién lo he sacado, esa vitalidad, esa calidez, esos abrazos, esos besos...Te echo de menos A TÍ.

Cuando era pequeña, siempre estabas allí, apoyándome y defendiendome cuando mamá o papá me regañaban, presumiendo de nieta, animándome a hacer lo que me gustara (por muy mal que lo hiciese), animándome, cuidándome, mimándome, aportándome tú luz, tú cariño, tú ilusión...en definitiva, todas tus cosas buenas.

Sin embargo, toda esa fuerza, esa energía, se desvanecieron en el aire porque se los llevó la terrible enfermedad que sufrías y que tanto tiempo estuvo contigo, matándote cada día sin ninguno saberlo, ni siquiera tú. Te fue apagando, cambiandote poco a poco, convirtiéndo toda esa vida que te caracterizaba en depresión, tristeza, no tener ganas de nada, sin risa, sin alegría, sin nada...postrada en tú cama y apartándote de todo lo que te rodeaba, hasta tener que acabar en un hospital de terminales.

Sabiendo que te ibas a ir, que partirías sin mí, te iba a visitar siempre que podía y que me dejaban, y cada vez que te veía ahi, adormecida, drogada por los calmantes, sin enterarte apenas de nada, se apagaba la luz de mi vida y uno de mis pilares más importantes. Ahí, de pie, mirándote sin tu ser consciente de nada, a mi se me iban resbalando las lagrimas por las mejillas hasta acabar en la barbilla, intentaba ser fuerte, como tú me habías enseñado de pequeña y durante mi estancia en el hospital, cuando me tocó a mí pasar lo mío, pero no podía, porque no me podía creer que lapersona que estaba en esa cama fuera la misma que durante toda mi vida había sido y me había hecho tan feliz.

Aunque mantenía cierta esperanza en que te ibas a curar, en el fondo de mi ser sabía que te irías tarde o temprano, que te llevaría esa "puta" enfermedad, que no te volvería a ver, y fue entoncés cuando un día mamá al volver del instituto me dijo, que tú acababas de dormirte para siempre, ahí se desmoronó mi mundo y de la incredulidad ni siquiera se me escapaban las lágrimas. Ahora que van a hacer casi dos años que partiste, se que cada día te añoro más y que no hay un minuto en que no me acuerde de tí, y a veces me acuerdo tanto que no puedo evitar, estar como ahora mismo, derramando lágrimas como puños recordándote.

Espero que estes donde estes, te acuerdes siempre de mí y de todos porque no pasa un solo día en que no apraezcas por nuestros pensamientos, y que espero que allí donde estes, estes siendo lo más feliz posible. Se que ahora te has conevertido en una de esas estrellas que veo cada noche en el cielo y se que eres la que más brilla y la que me indica el camino, mi abuela en angel se ha convertido. TE QUIERO MUCHÍSIMO.

No hay comentarios:

Publicar un comentario